Mis primeras lecturas feministas pt. II

jueves, noviembre 16, 2017

¡Hola, personas bonitas del internet! Como sabrán (o no) este año fue cuando al fin me di cuenta (es decir, me metí de lleno en el femnismo y empecé a informarme, comprenderlo, abrazarlo, etc.). Pues bien, desde la primera entrada que hice al respecto han pasado por mis manos más libros que me parecen estupendos para despertar a nuestro yo feminista, así que hoy vengo a recomendarles otras cuatro lecturas perfectas para introducirse en el tema.



Muchas gracias  a Nea  y a Cel por recomendármelo en los comentarios de lo que ahora sería la primera parte de esta entrada (y de paso también les comparto la entrada que Cel le dedica al libro en sus Tópicos Feministas).
Una vez que empecé con la lectura no pude parar, y es que la autora maneja un estilo directo y sin tapujos que te invita a seguir leyendo sin importar qué (en serio, creo que me pasé al aventármelo en un par de horas y me vendría bien hacer una relectura con más detenimiento).
En este híbrido parte ensayo parte autobiografía (titulado así debido a que Virginie dice estar más cerca de ser King Kong que de ser Kate Moss), Despentes se centra en los temas de violación, prostitución y pornografía partiendo de su experiencia personal. Y si bien sus posturas me parecieron interesantes, también coincido en que parece que toma su experiencia como universal y pues no. Pero si de un primer acercamiento a los temas antes mencionados (desde una perspectiva de género) se trata, como lo fue en mi caso, ciertamente te lleva a confrontar las ideas (pre)establecidas que tenías al respecto y logra dejarte con la inquietud de seguir ahondando en ello, así que puntos por eso.


 

A este libro le venía echando un ojo desde hace tiempo pero no terminaba de animarme a leerlo en inglés, así que en cuanto llegó traducido a México ansié tenerlo en mis manos, cosa que finalmente un buen amigo facilitó (Ricardo, si estás leyendo esto thank you very much ♡).
Confesiones de una mala feminista fue diferente a lo que esperaba, fue mucho mejor. Se trata de una colección de ensayos en la que Roxane Gay aborda cuestiones de raza, género, política y cultura popular. Como ya les comenté en una publicación del instagram del blog, algunos de mis favoritos fueron "El lenguaje negligente de la violencia sexual" y "Algunos chistes tienen más gracia que otros" -en los que toca el tema de la cultura de la violación y en cómo los medios y el "humor" la reproducen-, además de sus reflexiones sobre Django, Historias Cruzadas y Orange is the new black, con las que, entre otras cosas, deja en evidencia la falta y la falla que existe en cuanto a representación de la comunidad negra en el cine y la televisión.



Andi Zeisler, cofundadora de BitchMedia y pop cultureholic (termino que probablemente adoptaré para describirme de ahora en adelante), nos lleva por un recorrido que comprende la relación entre la mujer, el feminismo y la cultura pop a través de los tiempos: desde los 40's hasta la primera década del milenio actual. 
La representación de la mujer en los medios es un tema sobre el que siempre siento la necesidad de informarme más, así que este libro me pareció perfecto para empezar. Además me llevó a comprender  conceptos como el de male gaze y reafirmar que, si bien hay asuntos que parecen más urgentes a tratar en la agenda feminista, el criticar lo que vemos en el cine, la televisión y la publicidad también es importante, pues lo que en un primer momento puede parecer simple entretenimiento, siempre esconderá detrás un trasfondo social y político que no se debe ignorar.



Después de leer Todos deberíamos ser feministas de la misma autora agregué a los pendientes esta otra obra suya, la cual es una versión de una carta que le escribió a una vieja amiga de la infancia cuando ésta le pidió consejos sobre cómo criar a su niña para que fuera feminista. Así, Chimamanda le comparte (y nos comparte) quince sugerencias para educar en el feminismo, lo que significa cómo dejar de perpetuar los roles de género que se les inculcan a los niños desde pequeños, así como también nos invita a cuestionarnos y desechar el rol e imagen de la madre implantado por el patriarcado y que tanto sigue perjudicando hoy en día.
Mucho se dice que una de las soluciones para "cambiar las cosas" es educar a los hijos/a las nuevas generaciones de una manera diferente, pues precisamente en este libro podemos encontrar formas de empezar con ello. 




¿Han leído alguno de estos libros? Si no, ¿cuál les llama más?
(p.s. Si me dan sugerencias sobre con qué debería seguir se los agradecería mucho).


BookTime: A la sombra del Ángel • Kathryn S. Blair

lunes, octubre 23, 2017

A la sombra del Ángel
Autora: Kathryn S. Blair
Editorial: Punto de lectura
Páginas: 664
Sinopsis:
Novela histórica sobre María Antonieta Rivas Mercado, considerada una Sor Juana del siglo xx. Pocas novelas históricas han preservado su vigencia ante los lectores como lo ha hecho A la sombra del Ángel. En esta obra se detalla la apasionante vida de Antonieta Rivas Mercado, una mujer que tomó un papel activo en su época, lo que la llevó a ser una de las figuras más notables en el México de inicios del siglo xx.

Después de más de un mes de no aparecerme por acá hoy vengo a hablarles de un libro que me cautivó de principio a fin. Se trata de A la sombra del Ángel, novela histórica que nos permite adentrarnos en la vida de Antonieta Rivas Mercado, intelectual mexicana considerada un icono de la cultura nacional y universal del siglo XX al destacarse como mecenas, promotora cultural, escritora, defensora de los derechos de la mujer y activista política. Así, en el libro la acompañamos desde su nacimiento en 1900 hasta su suicidio en la catedral de Notre Dame en 1931, suceso con el cual abre la novela en su prólogo.

Antonieta fue hija de Matilde Castellanos Haaf y Antonio Rivas Mercado, el arquitecto detrás de El Ángel de la Independencia, el monumento más emblemático de México. Desde pequeña demostró una sensibilidad e inteligencia poco comunes al escribir su primer poema a los tres años y mostrar un gran talento para el piano, la danza y los idiomas. Kathryn retrata toda la vida de esta mujer de una manera hermosa y como lo fue: extraordinaria. Sin embargo, la parte de su infancia fue la que más disfruté por los matices sutiles con los que baña al personaje y que nos permiten observar cómo se va moldeando su carácter y personalidad llena de sueños y ambiciones pero también de inquietudes y vacíos.



Y ya no les contaré más de ella para que, si es que desconocen su historia, se animen a cambiar eso a través de este libro. Un dato interesantísimo es que la autora es la nuera de Antonieta, ya que contrajo nupcias con el único hijo de ésta, Donald Antonio Blair Rivas-Mercado (1919-2011). Y después de años de casados y tras enterarse de cómo fue realmente la muerte de su suegra (ya que en la familia sólo se hablaba de que enfermó y murió, mas no de que se había quitado la vida), decidió escribir una novela sobre ella, lo que la llevó a veinte años de investigación y documentación que bien valieron la pena.

De igual manera cabe destacar que la obra de Blair no solo es rica al narrar los acontecimientos decisivos en la vida de Antonieta, sino también al hacer un retrato preciso de aquellos que dirigieron y moldearon al México de principios del siglo XX, pues logra ubicarnos de manera exquisita en el contexto histórico: desde la última década del porfirismo, pasando por la lucha armada revolucionaria, la Decena Trágica, la guerra Cristera y el México posrevolucionario, hasta la campaña de José Vasconcelos en las elecciones de 1929. Todo ello mientras acompañamos a la familia Rivas Mercado en su paso por estos periodos y procesos fundamentales en la historia de México.


La reedición que leí es de Punto de lectura y a forma de epílogo incluye unas palabras de la autora en las que cuenta sobre el nacimiento del libro más una entrevista que le hace a su esposo sobre Antonieta (cuya lectura resulta conmovedora al saber que por mucho tiempo se rehusó a hablar de ella, pues como es comprensible, no lograba entender por qué su mamá lo había abandonado de esa manera cuando él tenía once años). Y para rematar con la perfección, también incluye unas fotografías al final.

No me queda más que recomendarla a diestra y siniestra, es una lectura de lo más enriquecedora que te hace viajar al pasado, a un México que parece distante y a la vez muy cercano; un libro sobre una de las tantas mujeres que ahora consideramos adelantadas a su tiempo y de las que a veces poco sabemos, mujeres cuyo espíritu libre se vio derrumbado antes de alcanzar el vuelo anhelado.

***

Y porque me da curiosidad, ¿conocían el nombre de Antonieta Rivas Mercado? Hasta hace poco yo no era consciente de la existencia de esta mujer, lo fui más o menos un año atrás cuando me topé en televisión con la ópera Antonieta, un ángel caído (2010) del compositor Federico Ibarra. Pero en fin, más vale conocerla tarde que nunca, y qué mejor que hacerlo a través de una pluma tan completa y exquisita como lo es la de Kathryn S. Blair.

BookTime: Nunca digas siempre • Jennifer L. Armentrout

martes, agosto 29, 2017
Nunca digas siempre
Título original: The problem with forever
Autora: Jennifer L. Armentrout
Editorial: Puck (Colección Latidos) / Ediciones Urano
*Gracias a Ediciones Urano Mx por el ejemplar*
Páginas: 537
Sinópsis: Mallory lleva cuatro años sin ver a Rider, su amigo y aliado de infancia, el chico que juró que siempre la protegería. Cuatro años tratando de olvidar la pesadilla que los unió. Cuatro años escondida tras un muro de silencio.
Pensaba que lo había perdido para siempre, pero ahí está él, Rider Stark, en su misma clase del instituto, y de repente Mallory tiene la sensación de que no ha pasado el tiempo. La antigua conexión, emocionante e intensa, los une al instante, pero la sombra del silencio y del dolor es muy larga... para los dos. Tal vez ha llegado el momento de que Mallory deje hablar a su corazón, si no quiere volver a perderlo.

No saben lo emocionada que estaba por volver a leer a esta autora. Mi experiencia con ella se reducía a la saga Lux y al primer libro de la saga Covenant y, aunque en su momento me gustaron y estaba locamente enamorada de la primera, tenía muchas ganas de probarla fuera de lo sobrenatural, por lo que me alegré mucho cuando llegó a mis manos Nunca digas siempre, su más reciente novela juvenil contemporánea. 

Mallory y Rider comparten un pasado que les dificulta vivir el presente: su infancia transcurrió entre monstruos y pesadillas al crecer en un hogar de acogida en el que reinaba un ambiente de violencia y temor. Teniendo que ir por caminos distintos, dejaron aquella casa cuatro años atrás después de una noche terrible que, para bien o para mal, definiría el rumbo que a continuación tomarían sus vidas. Al salir de ese infierno, Mallory tuvo la suerte de ser adoptada por Carl y Rosa, una pareja de médicos; y ahora, tras haber sido educada en casa por cuatro años, decide regresar a la escuela para su último curso del instituto.

El problema es que Mallory no se encuentra bien. Como consecuencia de todo lo vivido y del trastorno de estrés postraumático que vino con ello, le cuesta relacionarse y hablar con la gente, padeciendo de un mutismo selectivo.
Me sentía frustrada porque sabía que podía hablar, pero, cada vez que se daba la ocasión perfecta para que interviniera, la dejaba escapar por pensar demasiado lo que iba a decir.
Debido a esto ir al instituto es una gran paso para ella, y aunque no está del todo segura de estar preparada, está dispuesta a intentarlo. Y es por eso que el primer día esperaba sentirse nerviosa a reventar, esperaba que la ansiedad y el pánico la invadieran, esperaba enfrentarse a un montón de obstáculos tan pronto como pusiera un pie en la escuela, pero había algo que nunca imaginó que sucedería: verlo a él, a Rider. Después de cuatro años de haber sido separados y de pensar que nunca volverían a encontrarse, ahí estaba él, el chico que de niño siempre la protegía en aquella casa, el chico que le prometió que siempre la protegería. 

Siendo honesta, no esperaba que me llegase a gustar tanto como lo hizo. Y es que en un principio tenía miedo de que se tratara de otra historia en la que el romance llega como una varita mágica para disolver los problemas de nuestra protagonista (quien narra en primera persona). Pero no hubo nada de eso y fui felíz. En cambio tenemos a dos personajes muy afectados que hacen lo que pueden para salir adelante. Se enamoran, sí, pero eso nunca minimiza u opaca los problemas a los que ambos se enfrentan y a excepción del tener que agregar drama con que el chico tenga novia en el momento en el que se reencuentran, me gustó mucho la manera en la que se desarrolló su relación, fue muy dulce (sin ser empalagosa), entrañable y sana (ok, "sana" suena raro, lo que quiero decir es que no hubo toxicidad de por medio y eso se agradece). Sobre todo hacia el final hay una actitud que toma Mallory que me encantó y me hizo sentir como una mamá orgullosa lol (a lo que me refiero se resume en dos frases que por si acaso señalo como SPOILER: "No puedo arreglarlo (...) Lo habría intentado porque te quiero, te quiero muchísimo, pero eres tú quien tiene que cambiarlo. No yo" y "¿Cómo demonios iba a luchar por él cuando él no luchaba por sí mismo?". FIN DEL SPOILER.
¿No era eso lo que significaba en realidad apasionarse por algo? ¿Vivir? Pero el miedo seguia allí y por su culpa yo era esa especie de cascarón vacío.
Lo principal en esta historia es la relación entre Mallory y Rider y la forma en la que hacen frente a sus heridas del pasado, por lo que toca temas bastante complejos como lo son el maltrato infantil y sus secuelas, además de mencionar algo sobre las fallas en los sistemas de acogida. Por ahí también presenta un breve panorama del ambiente de violencia en el que están sumergidos los jóvenes de ciertos estatus socioeconómicos (lo cual los convierte en objeto de muchos prejuicios). He leído en algunas reseñas señalar que lo último se toca muy superficialmente, y quizá sea así, pero en ningún momento eso me pareció algo negativo debido a que, si bien no es el centro de la historia, tampoco me pareció que estuviera ahí de manera gratuita. 

Otro punto a favor son sus secundarios. A alguno querrás abrazarlo, otro te ganará por su carisma y a otros cuantos desearás haberlos tenido de amigos/compañeros en el instituto. Hasta el Señor Santos, maestro de la clase de expresión oral (la clase en la que Mallory sufre más), se hace querer con tan solo un par de diálogos. Mi favorita fue Ainsley, la mejor amiga de Mallory; es muy genial, sobre todo cuando se queja de los amigos superpaternalistas de su novio (cabe destacar que en la versión original en inglés usa la palabra mansplain y creo que saber eso me dio diez años más de vida). Y ni hablar de Rosa y Carl, los padres adoptivos de Mallory; comprensivos, amorosos y de verdad se preocupan por el bienestar de su hija. Oh, y tienen orígenes latinos. Y no sólo ellos, la familia que acoge a Rider (y en parte el mismo Rider) también. Dicha diversidad en los personajes es algo que no esperaba encontrar y agradecí, pero no pude evitar pensar que también se estaba cayendo en un estereotipo al insertarlos en una trama de drogas y violencia (pero bueno, al menos los hizo adorables).

Pese a sus más de 500 páginas, el libro se lee muy rápido, en mi caso desde que lo empecé no podía soltarlo. En él encontré una historia alentadora sobre una chica que pese a todo lo sigue intentando a la par que descubre los distintos significados que "para siempre" puede tener. Es muy bonito ver los progresos que va haciendo Mallory, ver que no está sola y que a su lado tiene a personas que la comprenden y están ahí para apoyarla. Fue una novela que me sorprendió para bien, me dejó un buen sabor de boca y sin duda la recomendaría a quien busque una historia de superación con un romance dulce y tierno.

"Nos habían separado. 
Pero en realidad nunca nos habíamos alejado el uno del otro".

Fotoreseña: En todas partes y en cualquier lugar - Pimm van Hest y Sassafras De Bruyn

martes, agosto 22, 2017
Hola, amiguitos de la blogósfera y el internet circundante. Hoy les traigo una fotoreseña más de un libro de Uranito. Decidí que lo quería en mis manos tan pronto como vi que quien lo ilustra es la autora de Cleo, un librito precioso del que les hablé hace poco por acá, tan precioso como el que hoy nos ocupa: En todas partes y en cualquier lugar, con texto de Pimm van Hest e ilustraciones de Sassafras De Bruyn.
La mamá de Yolanda ha muerto y la pequeña, como todos alguna vez lo hicimos al enfrentarnos por primera vez a la muerte de un ser querido, se pregunta qué siginifica exactamente eso. Sabe que no volverá, pero hay algo a lo que no deja de darle vueltas:

¿Dónde está su mamá ahora? "en alguna parte tiene que estar, ¿no?"

Entonces decide buscarla. La busca en las palabras de su familia y de personas cercanas, en las historias, las cosas, los sentimientos y las emociones; en la naturaleza y en las estrellas. En fin, en todas partes.


Sin duda estamos ante un libro que puede ser de ayuda al momento de hablar y discutir los temas de la muerte y el duelo con los más pequeños, cosa que aunque difícil, es necesario, pues se sabe que evitar hacerlo con la intención de protegerlos de ese suceso y del dolor que viene con ello resulta contraproducente. Los especialistas señalan que comunicarse con los niños sobre la muerte debe ser algo honesto y directo, y me pareció que el contenido de este libro es justamente eso. En un principio la misma narración lo dice: "a los mayores no les gusta hablar de la muerte, prefieren permanecer callados (...) Yolanda no quiere estar callada". Y nunca se utilizan eufemismos que pueden confundir más a los niños, sino que cada observación que Yolanda hace o cada explicación/historia que le cuentan poco a poco la lleva a ver que su mamá seguirá viviendo en los corazones, pensamientos y recuerdos de quienes la amaron en vida.


Tanto el texto como la ilustración irradian belleza. El primero es poético y tierno; las ilustraciones son expresivas, están llenas de sentimiento y poseen cierta delicadeza que las hacen perfectas para el relato que cuenta. Ambos provocan muchas emociones que no se limitan a la tristeza, ya que las palabras que sus seres queridos le dedican a la niña y las imágenes que las acompañan desprenden mucha calidez.

En cuanto al formato, es de 253 x 266 mm. y la edad recomendada es a partir de los 5 años.


En todas partes y en cualquier lugar es un libro conmovedor sobre una niña asimilando la muerte de su madre, mostrándonos en el camino distintos modos de llevar el duelo y llegando a una conclusión que es tan preciosa como honesta y reconfortante. Si buscas un libro infantil para apoyarse con el tema de la pérdida o simplemente te apetece una lectura que te apachurre el corazón para después inyectártelo de amor, esta es una excelente opción.



*Gracias a Ediciones Urano / Uranito por el ejemplar*


Sobre los autores:

Pimm van Hest nació el 25 de agosto de 1975 en Veldhoven, Países Bajos. Se formó como maestro de Educación Primaria y estudió Psicología en Tilburg. En 2008, Pimm adoptó a su hija Moira. Durante el proceso de adopción surgió la idea de escribir un libro acerca de la adopción y a partir de entonces ha escrito varios libros sobre temas difíciles de explicar a los niños.

Sassafras de Bruyn vive en Gante, Bélgica. Es una joven artista prometedora, descubierta por la Editorial Clavis y que ya ha sido traducida a varios idiomas, como el inglés, el portugués y el español.

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