Musical Trash #1: Porque era necesario + Tres razones por las que amo los musicales

jueves, mayo 17, 2018

Miren, tarde o temprano esto iba a suceder. Había estado trayendo al blog mi afición por los musicales en pequeñas porciones (que si un book tag por aquí, que si una pequeña entrada sobre Rent, que si mis favoritos del año por allá), y he llegado a un punto en el que necesito un espacio apropiado para sacar todo lo que llevo dentro expresarme largo y tendido sobre el tema. 
Así es como nace esta que espero sea una sección frecuente: Musical Trash. Aquí la definición de este término que nos brinda Urban Dictionary:
Expresión que normalmente se utiliza para describir a alguien que está obsesionado con los musicales hasta el punto de volver locos a los demás. Las personas que se describen a sí mismas como "Musical Trash" a menudo se encuentran escuchando y cantando soundtracks de musicales en cada oportunidad que se les presenta. Cada vez que estas personas mantengan una conversación harán referencia a las letras de las canciones y si accidentalmente se pronuncia parte de la letra, se volverán locos y continuarán toda la canción.
Y pues, efectivamente, soy una completa musical trash (and proud). No sabría señalar cuándo empecé a serlo, lo más fácil sería decir que High School Musical fue el inicio de todo; o también, yendo más atrás, podría pensar que lo fueron las películas animadas de Disney con las que crecí, pero la verdad es que no recuerdo haberme obsesionado o encariñado con las canciones de éstas últimas y hasta la fecha siento que desconozco la mayoría de ellas.

Entonces... tal vez no pueda definir con precisión los orígenes, pero sí cuándo se convirtió en un problema.

En el caso de películas o adaptaciones, ya antes veía algunas de las más populares dentro del género y me encantaban (Sweeney Todd, Mamma Mia!, Hairspray, etc.), pero era verlas y poco más (es decir, no consumían mi total existencia playlist), cosa que cambió radicalmente en 2016 después de ver el dvd de Rent filmado en Broadway y, un mes después, cayendo en el hoyo que es Hamilton (si alguien ha logrado salir de él que me avise). Tras eso pasó casi un año y estaba yo escuchando sin parar el soundtrack del live action de Beauty and the Beast cuando me enteré de la existencia de Dear Evan Hansen gracias a Sergio (@ Sergio dice), y desde entonces no he dejado de consumir este género más por el lado teatral. Y si bien es cierto que en la mayoría de los casos es imposible vivir la experiencia completa por diversos motivos, tenemos la suerte de que existan algunos proshots (shows filmados profesionalmente sobre el escenario –aunque claro, también existen los famosos bootlegs, grabaciones no autorizadas) o a veces simplemente basta con escuchar las canciones, googlear sobre la trama o, si es posible, leer el libreto (esto lo he empezado a hacer gracias a Caro<3 @ Banny Lee) para caer rendida ante una historia. Porque al final de eso se trata, de una forma más de contar historias.


Espero estar contándoles de los que vaya descubriendo (además de mis favoritos y no tan favoritos) en el futuro, así como también abordar cualquier otro tema relacionado que se me cruce por la cabeza, pero hoy por ser la primera entrada les quiero compartir tres razones por las que estoy escribiendo esto en primer lugar; tres razones por las que los musicales me destrozan alegran el alma:

1. Riqueza en sus historias y en la forma de contarlas. Sé que me falta mucho por conocer pero una buena parte de las historias con las que me he topado hasta el momento por lo general cuentan con un algo interesante que no encuentro en otros formatos, ya sea un aspecto de la trama, un personaje, una perspectiva o forma de abordar cierto tema o un tema en sí. Y aún cuando se trata de historias que podrían considerarse más ligeras o comúnes (o que están basadas en otros trabajos como un libro o una película), la manera de contarlas a través de la música y otros elementos me parece de lo más atrayente y maravilloso.

2. LAS emociones  Y la magia está en que lo que me hacen sentir no sólo lo siento la primera vez que escucho las canciones/veo las interpretaciones, es algo que siempre está ahí cada vez que las reproduzco y es llenarte de la historia y ser envuelto por ella una y otra y otra y otra vez. Desde risas y ganas de moverte al ritmo de la música hasta estremecimientos y lagrimeo intenso. Y al respecto de esto último voy a dejar esta imagen de un post en tumblr porque I can relate

 


3. Todo en uno. Simplemente me parece de lo más bello ver cómo se combinan varias disciplinas de manera tan armoniosa en un solo momento: actuación, canto, música, baile/danza; además de admirar la presencia de otros elementos artísticos que igualmente contribuyen a transportarte a otro lugar. En serio, ¿qué no hay de mágico en eso? En palabras de un usuario random en internet llamado Paul Nelson, "los musicales representan un mundo elevado y mágico que no es como nuestro mundo realista en el que vivimos día a día. Por lo tanto, experimentar un musical es una escapada a un lugar diferente, más interesante, más sónicamente bello". 

Samantha Barks como Éponine <3

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Y en fin, ¿alguien por aquí que también se considere musical trash? ¡Compártanme sus razones! (y si no lo son, se los recomiendo mucho, pasarse al lado oscuro es divertido
😉).


Mini-BookTime: novela gráfica, aventura y ficción histórica

domingo, mayo 06, 2018
Fun Home. Una familia tragicómica | Alison Bechdel
Tenía muchísimas ganas de leer esta novela gráfica desde que supe que el "Bechdel test" (aquel que evalúa la brecha de género en la ficción) debía su nombre a su autora. Sólo sabía que en esta memoria retrataba la compleja relación que sostuvo con su padre, pero más allá de eso encontrarme con temas de orientación sexual, identidad y roles de género, suicidio y disfuncionalidad familiar fue toda una sorpresa, y una muy grata por la forma aguda y honesta en que son abordados. Así que sí, la disfruté un montón; el uso de las referencias y paralelismos con clásicos de la literatura, las reflexiones llenas de imágenes poéticas y las emociones que transmite con el dibujo la convierten en una lectura imperdible. Se las recomiendo mucho, sobre todo si gustan de historias íntimas centradas en el mundo interior de sus personajes.

Way of Spears | Natalia Leigh
Llegué a este libro por el canal authortube de su autora, Natalia Leigh. Me encanta ver sus videos porque realmente transmite la pasión y el amor que le pone a lo que hace, y por lo mismo me entraron muchas ganas de leer uno de sus libros. Way of Spears nos lleva por un viaje a través de Creigh, el mundo ficticio en el que nos sitúa la historia. Rima, su protagonista, es miembro de la Segunda Guardia y aspira a seguir los pasos de su difunta madre y ser parte de la Guardia Dorada, por lo que no puede esperar para tener la oportunidad de demostrar su valia y así ser ascendida. Dicha oportunidad se presenta cuando por fin le es asignada su primera misión, la cual consiste en ir en la búsqueda y recolección de unos peculiares reactivos solicitados por Lord Aaron, gobernador de Greenehaven, lugar del cual Rima nunca ha salido. Así, ella, su compañero -y mejor amigo- Jayco, su comandante y cía partirán en un viaje que les deparará muchas aventuras y desventuras. Fue una lectura agradable, ni más ni menos; los personajes y las relaciones entre ellos cumplen (me hizo falta más del adorable Jayco pero ok) y la trama, aunque en momentos floja, es bastante entretenida. Me quedo con ganas de seguir leyendo a Natalia en un futuro.


Entre tonos de gris | Ruta Sepetys
Esta novela tenía ya buen rato entre mis pendientes y al fin en febrero pude leerla en bookmate. Y me gustó muchísimo. La historia nos narra la situación en la que se ve envuelta una familia lituana al ser deportada a raíz de la sovietización de este país acontecida durante la Segunda Guerra Mundial. Lina como nuestra narradora y protagonista adolescente es estupenda y transmite mucho al lector, mientras que el resto de los personajes cumplen muy bien con su propósito de estrujarte, endurecerte o derretirte el corazón. Es un libro estremecedor pero necesario e importante; admirable me parece la labor de Sepetys al traer a la luz la que lamentablemente fue la historia de tantas personas a través de un relato cautivador, crudo, real y que emociona (debo decir que yo no soy de llorar con libros pero este me sacó las lágrimas no una sino dos veces). Espero con ansias un primer trailer de su adaptación cinematográfica que tiene prevista estrenarse este año (y que llevará por título Ashes in the Snow).

***
  ¿Han leído alguno o planean hacerlo?

Oyendo el eco del tambor: Los Miserables México y otras maravillas de la vida

martes, abril 24, 2018

Hoy vengo con toda la felicidad del mundo a contarles mi experiencia viendo la puesta en escena mexicana del musical de Los Miserables (el montaje del 25° aniversario), producida por Ocesa y estrenada el pasado mes de Marzo en el Teatro Telcel de la Ciudad de México (recinto donde anteriormente se ha podido disfrutar de Wicked y El Rey León).

Pero antes, un poco de historia sobre mi relación con la obra de Victor Hugo:

Empecé a leer la novela por allá del 2013 (breve pausa para añadir un dato random pero importante: en ese entonces llegó una gata a mi hogar y la nombré Fantina porque así estaba traducido el nombre de Fantine en la edición que estaba leyendo... eso es todo, continuamos) y luego la dejé de lado. Ni hablar, la estaba disfrutando pero llegué a un punto en el que me abrumé y le di prioridad a otros libros... y en fin, la vida. Sabía que la retomaría algún día pero ni idea de cuándo.

Y entonces, oh sorpresa, ese cuándo llegó este mes. Después de saber que tendría la oportunidad de ir a ver esta producción me animé a continuarle. Milagrosamente recordaba bastante bien la historia hasta donde me había quedado (así de buena y memorable es), por lo que no me fue difícil volverle a agarrar el hilo. Actualmente voy por la mitad y todo va perfecto, espero esta vez llegar al final sin más interrupciones.

Ahora bien, en cuanto al musical, todos estos años lo estuve evitando al igual que cualquier otra adaptación porque según yo primero quería terminar el libro. Sólo conocía I dreamed a dream gracias a Glee (y hasta ahora caigo en la cuenta de que en el primer episodio Rachel canta On My Own). Y así como retomé la novela, también me puse a escuchar el Original Cast Recording de Londres (y un poco del de Madrid 2010).

Así fue como llegué al teatro: habiendo leído la mitad de la novela, enamorada de la música y con altas expectativas.


Ahora sí, hablemos de Los Miserables Mx.

Escenografía (!!!), vestuario, movimiento, orquesta, voces, iluminación, proyecciones (de los diseños originales de Víctor Hugo)... todo espectacular y majestuoso de principio a fin. En serio, la calidad es impresionante, dije que mis expectativas eran altas y de inmediato fueron superadas, no estaba preparada para toda la perfección que mis ojos y oídos captaron. So. Friggin'.  Beautiful. Mi más grande admiración a todas y cada una de las personas al frente y detrás por conseguir que la magia se haga presente función tras función. Bravo, bravo y bravo. ¡Me hicieron sentir de todo!

Del elenco me tocó ver a Leo Wagner (alternante del español Daniel Diges) como Jean Valjean (increíble), Nando Pradho como Javert (¡la voz de este señor!, talentazo brasileño), Morena Valdés como Fantine (lloré mucho con su interpretación de "El sueño que soñé"), Clara Verdier como Cosette y Agustín Argüello como Marius (ambos me parecieron ideales en sus papeles); Daiana Liparoti como Éponine (la adoré, de mis personajes favoritos además), Andrés Elvira como Enjolras (la pasión que transmite enamora, wow), Carlos Pérez Banega como Thénardier (es cover de Sergio Carranza y lo hace muuuy bien) y Michelle Rodríguez como Madame Thénardier (divertidísima y fantástica la mujer). Por el lado infantil, nunca llegará el día en que deje de sorprenderme el talento de los niños que forman parte de este mundo del teatro musical; en este caso Alexandre Desvergnes como Gavroche fue lo más bonito de la vida al igual que Fátima Colín de la Barreda y Valentina Maldonado como las pequeñas Cosette y Éponine, respectivamente. El ensemble fenomenal. (Y ahora a sufrir porque aún no hay cast recording y me urge tenerlo en bucle).

Sobre la adaptación al español, me suele pasar que cuando se hace el cambio de un idioma a otro siento que las letras no fluyen, provocando que suenen medio forzadas y superficiales; pues me alegra decir que este no fue el caso: me encantó, la traducción para México estuvo a cargo de Erick Merino y Susana Moscatel, basada en la española realizada por Albert Mas-Griera (y en mi opinión suena maravillosamente bien).

Ya mencioné que lloré con "El sueño que soñé" pero en realidad desde el principio estuve con los ojos llorosos porque todo era muy bello, luego ya logré calmarme un poquito para después hacia el final (desde "Sálvalo" / "Bring him home") terminar exactamente así: 

(and sad... and beautifully sad)
Sobra decir que salí fascinada, todo resultó en una experiencia de lo más bonita e inolvidable. Además se trató de mi primer musical así, en un teatro, en vivo y a todo color, desde las producciones locales que cuando estaba en la primaria me llevaron a ver... (porque si uno no vive en el EDOMÉX o la CDMX las opciones son escasas, amigos). Comprenderán lo emocionada que estaba, y más teniendo en cuenta que en los últimos años mi amor por este género ha alcanzado niveles altos altísimos. 

En conclusión: si se preguntan si vale o no la pena el boleto o viajar para ir a verla si tienen la oportunidad, SI, SÍ LO VALE, TOTALMENTE, ¡VAYAN! [Aquí tienen una probadita].

Update on Sunday #12

sábado, abril 21, 2018
Con la novedad de que me ha dado por sacarle el polvo a esta sección en la que les cuento brevemente sobre lo que he estado viendo, escuchando y leyendo en la semana.

e n  l a  p a n t a l l a  c h i c a  
Ahora mismo las únicas series que estoy siguiendo semanalmente son Supergirl y Rise. Ambas las estoy disfrutando, pero más Rise porque en ella me he encontrado con dos nuevos ships hermosos (y la serie tiene sus cosas que me hacen rechistar pero hay otras que 😍; así que igual se las recomiendo mucho, por el momento van seis episodios). También estoy tratando de ponerme al corriente con la cuarta temporada de The 100 porque ya viene la quinta y el hype en las redes es contagioso.

e n  m i  p l a y l i s t  
Hace tiempo hice una entrada contándoles de mis cantantes o bandas favoritas, notando que no había voces femeninas. Pues finalmente estoy solucionando eso y de quien primero he quedado prendada es de la irlandesa Lisa Hannigan, sobre todo de su album Passenger. Aquí una de mis favoritas (en realidad todas las del album son mis favoritas), los invito a escuchar y enamorarse también:


c i t a / f r a s e  d e  l a  s e m a n a   


c o n  e l  m a r c a p á g i n a s  e n ...   
 

Estoy leyendo tanto libro a la vez que ya no sé qué estoy leyendo, pero digamos que esta semana me he enfocado en Los Miserables y en El silencio es un pez de colores de Annabel Pitcher. La historia de éste último me parece bastante peculiar y hasta cierto punto absurda (de hecho me planteé abandonarlo, pero hay cosillas que me animan a seguir y, en fin, espero contarles cuando lo termine).







Y hasta aquí. Cuéntenme si han descubierto algo interesante (libro, serie, película, lo que sea) en esta semana. ¡Hasta la próxima!


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Hasta el 8 de agosto

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